La sociedad tiene una buena imagen de su profesión ya que realizan un trabajo complejo que ayuda a resolver los problemas de los ciudadanos. Esta es la principal conclusión de una encuesta de autoimagen realizada por ARAG, compañía líder en seguros de defensa jurídica y servicios legales, con el objeto de conocer cómo creen los profesionales del derecho que son percibidos por la opinión pública.
Para los propios abogados, aún hay una parte de los ciudadanos que creen que sus servicios son demasiado caros y que hacen falta muchos recursos económicos para contratarlos, lo que perjudica su imagen. En ese sentido, el 25,7% de los encuestados considera que el principal motivo es el precio y el 19,5% opina que todavía existe la creencia de que quién más dinero tiene obtiene una mejor defensa.
Por otra parte, la encuesta también pone de manifiesto que quién dispone de una mejor imagen son los jueces (39,2%), seguidos por los fiscales (27,8%) y los abogados defensores (26,9%). Quién se lleva la peor parte en cuanto a percepción de su trabajo es el ministro de Justicia sobre el que sólo el 5,9% de los abogados encuestados afirma que goza de buena reputación.
Cuando los profesionales del derecho necesitan resolver un problema legal, en un abrumador 82,7% escogen a otro abogado y valoran principalmente que disponga de experiencia en el tipo de caso a resolver. La relación de amistad y confianza es el segundo factor señalado por los letrados (el 14,9% lo considera un valor a tener en cuenta). Para los abogados, aspectos como la fama o disponer de un despacho lujoso son irrelevantes ya que tan sólo un 2,28% y un 0,46% respectivamente los tendría en cuenta en su elección.
La imagen pública de los abogados, al igual que otras profesiones, tiene como referente las obras literarias, el cine o la televisión. En este sentido, los profesionales del derecho no se identifican con la imagen que se da de ellos y no se reconocen ni en Perry Mason, protagonista de mas de 80 novelas y varias películas, ni en la televisiva Ally Mcbeal, por citar sólo dos ejemplos en el campo de la ficción.
